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Consagración: Parte 4/6: "Explicaciones" (1/2)

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작성자 najumaria 작성일12-11-16 14:13 조회1,499회 댓글0건

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Éstas son las explicaciones  acerca de cómo practicar esta dedicación de acuerdo con los métodos sugeridos por Julia Kim, usando algunos ejemplos:

1. Al despertarse por la mañana (antes de levantarse)

2. Mientras nos lavamos la cara

3. Mientras abrimos las puertas, ventanas, cortinas, abrimos botellas, etcétera.

4. Cuando nos ponemos o nos quitamos los zapatos

5. En el baño

6. Recortamos las uñas de manos y pie, o enchufamos o desenchufamos algo

7. Cuando pelamos frutas (o huevos, cebollas, ajo, etcétera.)

8. Cuando bajamos las escaleras

9. Cuando mezclamos arroz con verduras surtidas, y hacer guarniciones con condimentos

10. Cuando estamos siendo criticados y humillados

11. Cuando un error es hablado (ayuno espiritual)

12. Comiendo comidas sobrantes (meditar sobre las almas que están a punto de irse de Dios)

 

 

 

1. Al despertarse por la mañana (antes de levantarse)

Podemos empezar nuestro día con una oración a Dios el Padre, a Dios Hijo, y a Dios Espíritu Santo.

Podemos rogar que: "¡Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo! Estén conmigo hoy, y, Dios Padre, Dios Hijo  y Dios Espíritu Santo! También estén con (…los nombres de otras personas) hoy", la idea de nuestros padres, hermanos y hermanas, niños, e incluso aquellos a quienes no podemos fácilmente perdonar. Entonces, con un poco de agua bendita, podemos hacer la señal de la Cruz.

Con esta oración de solamente algunas palabras, Dios padre, Hijo y Espíritu Santo y Mamá María estarán con nosotros, dándonos las gracias, durante el día. Hay proverbios como "Mucho de a poco, haces una ensalada", y "Un viaje de un mil millas comienza con un solo paso." Éstos nos dicen que, en lugar de tratar de lograr algo toda la noche, debemos construir la casa poco a poco sobre la roca del amor y sobre las piedras angulares de la confianza inquebrantable y de la fe.  Roguemos que pudiéramos darnos cuenta profundamente que ésto es cómo construir un castillo espiritual que nunca se desploma y seamos un atajo para lograr el Cielo.

 

2. Mientras nos lavamos la cara

Mamá María nos dice en Naju, "Recuerden que el centro de sus oraciones debe ser mi Hijo Jesús, que está presente en la Sagrada Eucaristía, y poniéndose más absortos en Él, siempre. Apúrense de convertirse en las llamas del ferviente amor, en la adoración y en la reparación al Señor que está en el Sagrado Eucaristía." La más grande de todas las oraciones que ofrecemos es la Misa. Es la más correcta, bendita que nosotros podamos dirigir nuestras oraciones a Jesús, a nuestro Más Sagrado Señor, que está realmente presente en el Sacramento Bendito con su Carne, a Sangre, Alma y Divinidad.  También, si leemos la Escritura Sagrada todos los días, meditando sobre sus contenidos, y rezamos el rosario con junto a Mamá María, meditando sobre sus Misterios, éste será un hermoso obsequio que damos al Señor y a Mamá María.

Sin embargo, si ofrecemos las oraciones sagradas sin un sincero arrepentimiento, ni humildad ni amor, sólo de una manera superficial e hipócrita, debido a nuestra equivocada espiritualidad, orgullosa y fariseista, podemos conseguir satisfacer nuestra propia vanidad egocéntrica pero no podremos dar al Señor y a Mamá María los obsequios de verdadero amor, sin considerar cuántas oraciones ofrecemos.

Por lo tanto, nuestro Señor y la Santa Madre desean que todo lo que hacemos en nuestras vidas, esté basado en el arrepentimiento verdadero, el amor, y devoción, y por lo tanto, llevemos una vida fervientemente consagrada.  Si hacemos repetidos esfuerzos de consagrarnos al Señor a través de la Bendita Madre con la más sincera dedicación y el amor que no descuida, ni siquiera en las cosas más triviales ni las más pequeñas en nuestras vidas como el Señor y la Bendita Madre nos han enseñado a través de Julia en Naju, estaríamos rezando incluso algunas décadas del rosario con más atención y fervor, y no nos pondríamos orgullosos de "nuestra avanzada espiritualidad" mientras rezamos decenas de décadas del rosario por día.  ¿Por qué es cierto eso?  Es porque cada vez que practicamos el método de convertir nuestras vidas en oraciones a cada momento, estamos acercándonos más cerca del Señor y de Mamá María sin la desesperación o la decepción incesantemente, pero con perseverante fe y  confianza, diciendo "Confieso incluso cientos de veces por día que soy un pecador, y que no puedo purificarme yo mismo con mi propio poder; ni yo puedo erradicar ni siquiera mis malvados hábitos más pequeños. Soy tan débil e indigno, pero, si el Señor y Bendita Madre trabajan conmigo, creo que el milagro de transformar el agua en vino del Señor también me pasará." De esta manera, podemos actuar siguiendo las palabras de la Bendita Madre: "Sin olvidar que respira, se mueve, y vive en Él, dale rápidamente el agradecimiento, elogio, el gloria y  adoración."

Mientras lavamos nuestra cara

Lavamos nuestras caras todos los días, incluso varias veces al día.  Si repetimos este acto sin darle un significado especial, será sólo un acto rutinario de lavarnos a nosotros mismos.

Sin embargo, si rezamos cuando nos lavamos la caras (o nuestras manos, pies, pelo, o todo el cuerpos), "Señor, estoy lavando la  de mi cuerpo; por favor llévese la suciedad de mi alma y las almas de. . . ," a través de este simple acto del lavado, que repetimos día tras día, más nuestros ofrecimientos de oraciones, el Señor no sólo lavará  y pasará un trapo a la suciedad de nuestras almas, sino, también hará las gracias asombrosas, el fruto de nuestras oraciones, fluyendo también en otras almas.

 

3. Mientras abrimos las puertas, ventanas, cortinas, botellas, etcétera.

Convertir nuestras vidas en oraciones, puede parecer simple y fácil, pero no es fácil volverse competente con ello. Pero si perseveramos en practicarlo, Jesús aceptará nuestro amor muy gustosamente, que le damos a Él, a través de Mamá María, aunque sea tan diminuto, y nos recompensará con gracias de muchas maneras, más grandes que nuestros esfuerzos.   

Los malentendidos y la falta de conocimiento, pueden aparecer a veces, y transformarse en especulaciones y acusaciones, incluso entre miembros de la propia familia, porque no abren sus corazones ni se acercan entre sí con generoso amor.  Al final, dan al diablo, que instiga el mal en sus corazones, para matar los brotes del amor con el egoísmo. Por lo tanto, se causan muchas heridas unos a otros con el odio y la cólera, también cerrando sus corazones hacia el Señor. De esta manera caen en los trucos del diablo.  Es imposible entrar en la infinita misericordia del Sagrado Corazón del Señor a través de María, dando vueltas fuera de la puerta del Sagrado Corazón.  Al final, terminan en la desgracia de dejar completamente a Dios.

Rezando mucho, asistiendo a las Misas diarias, y ofreciendo las otras oraciones, son buenas e importantes, pero, antes de todo lo demás, es importante que nosotros abramos nuestros corazones a los demás, al Señor y a Mamá María.  Sin embargo, no es una tarea simple o fácil mantener nuestros corazones abiertos.

Si hacemos esfuerzos, diligentes y persistentes, de convertir nuestras vidas en oraciones, de acuerdo con los métodos que la Bendita Madre enseñó a Julia, experimentaremos las gracias asombrosas en nuestros corazones, que han estado fuertemente cerrados, abriéndose.  

Mientras abrimos la puerta, las ventanas, las cortinas, los envases, etcétera.  

"Señor, estoy abriendo (mencione lo qué está abriendo) en este mundo, pero por favor abra las puertas de nuestros corazones. Amen."

Si usted está teniendo problema con alguien, diga, "Señor, yo estoy abriendo (mencione qué está abriendo usted), pero por favor abra el corazón de (nombre a la persona). Amen."

Abrimos y cerramos puertas muchas veces todos los días, pero, en lugar de despilfarrar esas oportunidades, podemos abrir y cerrar puertas con el Señor, ofreciendo las oraciones.  Entonces, el Señor, que es el Amor mismo no lo tomará a la ligera, incluso los más pequeños esfuerzos que hagamos, abrirá nuestros corazones.

Sin embargo, buscar las respuestas para nuestras oraciones impacientemente no es la actitud correcta.  No podemos empezar conversaciones simples con el Señor de ésa manera.  Por lo tanto, no nos ajustemos a los resultados.  En vez de eso, debemos hacer los firmes esfuerzos, confiando en el Señor a través de Mamá María totalmente, creyendo firmemente y confiando en que el Señor responderá a nuestras oraciones algún día.  Esto puede parecer simplista, pero puede ser una manera de expresar nuestro inalterable amor y fe por el Señor y la Madre María.  Incluso si no sentimos esto ahora mismo, el Señor vive con nosotros en nuestras vidas, acepta nuestras oraciones muy gustosamente, y, cuando el tiempo señalado llega, consentirá por lo que estamos rezando.  Más importante seguramente descubriremos la asombrosa realidad que el Señor y la Bendita Madre están viviendo en el centro de nuestras almas, a través de esta dedicación de convertir nuestras vidas en oraciones.

 

4. Cuando nos ponemos o nos sacamos los zapatos

¡Las gracias especiales y el amor de nuestro Señor y la Madre María serán con todos aquellos que practiquen la vida de la oración!

Experimentamos la sequedad espiritual a veces, y esto puede llevarnos a dudas, frustración, y la desesperación. Cuando la sed espiritual persiste, encontramos nuestra propia voluntad demasiado débil para mantener nuestra fe y amar incesantemente hacia el Señor. ¡Qué doloroso será para nosotros, cuando incluso las almas que están al borde del estado de la perfección lo hayan encontrado tan insoportable! Si dejamos caer el cordel de la fe que tenemos hacia nuestro Señor y a Mamá María, cuando estamos en tal estado, estaremos ofendiendo a Dios seriamente y daremos mucho placer a los demonios.  Jesús dijo: "El diablo tratará de debilitar su fe y confianza (en Mí). No pierdan la confianza, ni siquiera por un pequeño rato, con el propósito que el diablo no pueda entrar a hurtadillas en sus corazones. Cuando ustedes se debilitan en su fe, ustedes no sólo lastimarán Mi Corazón, sino también entristecerán a Dios el Padre." (14 de septiembre de 1988)

Cuando caemos en esta adversidad en nuestras vidas, podemos acercarnos más a Nuestro Señor a través de Mamá María convirtiendo nuestras vidas en oraciones. Nuestras oraciones en medio de la adversidad son los obsequios más caros que podemos dar a nuestro Señor y a la Madre Celestial, mucho más preciado que las oraciones en un estado libre de problemas. No sólo causa gran júbilo y consuelo a Nuestro Señor y a Mamá María, sino también nos trae la divina recompensa.

Aunque esto no puede ser verificado con nuestros ojos, en este mundo, nos daremos cuenta en el próximo mundo, cuánto amor, placer y consuelo les dimos a Nuestro Señor y a Mamá María, ofreciendo insignificancias y cosas que parecen vanas.

Mientras nos ponemos o nos sacamos los zapatos

1. Poniéndonos los zapatos (suavemente): "Señor, déjeme sentir Tu amor donde sea que vaya. Amen."

2. Quitándose los zapatos: "Señor, quita la oscuridad de nuestras almas. Amen."

3. Organizando prolijamente los zapatos:   "Señor, restituya el orden y nuestro amor dentro de nosotros como organizo en orden estos zapatos. Amen."

Las malas costumbres son fáciles de adquirir, pero sumamente difíciles hacerse libre de ellas una vez que nos adaptamos. Cuando decidamos volvernos libre de las cosas malvadas, ofreciendo pequeñeces como ponerse o sacarse los zapatos, nuestro Señor y Mamá María nos ayudarán y guiarán con la luz y la piedad de sus corazones, y nos iremos intocables ante la oscuridad.

 

5. En el baño

En templos Budistas, el baño es llamado "Hae-Woo So", representa el lugar donde usted se vuelve libre de los problemas y preocupaciones. Cuando los monjes Budistas lavan sus rostros o organizan cosas, lo miran como una oportunidad para llegar a la perfección; hacen estas cosas con sincero corazón, como si estuviesen limpiando sus mentes o restituyendo su orden interior. Esto puede parecer similar a convertir nuestra vida en oraciones. Hay sin embargo, una diferencia básica entre los dos. En la práctica Budista, uno mismo es el que crea el resultado de los comportamientos, mientras que en el nuestro es Dios.

Una vida de oración empieza con un reconocimiento de nuestra naturaleza humana, que es vulnerable al pecado, y a la limitación de los esfuerzos humanos de purificarnos. Los seres humanos pueden volverse libres de las malas costumbres y encontrar la curación para sus espíritus enfermos solamente cuando invitan al Señor y a Mamá María en sus vidas, y permiten que ellos se queden.

Cuando convertimos nuestras vidas en oraciones, estamos declarando al Señor nuestra creencia que la curación de las almas enfermas y las heridas internas es posible solamente con Su presencia. Es decir también, que un acto de confianza a nuestro Señor, a quién nada es imposible. Haciendo esto, continuamos declarando: "Nada es imposible cuando ustedes(el Señor y Mamá María) están conmigo."

No olvide que Nuestro Señor y Mamá María, quieren nuestros persistentes esfuerzos. No será una fe verdadera o entrega legítima si rezamos con la expectativa de una respuesta inmediata para nuestras oraciones. Puede tomar un año, diez años, o incluso nuestra vida entera para que nuestras oraciones sean respondidas, pero cuando estamos de pie firmes en la fe, nos daremos cuenta que al final, que hemos estado siempre en gracia y en la presencia de Nuestro Señor y Mamá María.  

En el baño  

"Señor, estoy retirando desechos de mi cuerpo. Retire todas las cosas sucias de mi alma y las almas de...(los nombres de personas)."

Recuerde que éste es solamente un ejemplo de cómo rezar, ilustrando cómo convertir todo en nuestras vidas en oraciones. Podemos ajustar el método, de acuerdo con nuestra situación y circunstancias. ¡El Espíritu Santo nos guiará en nuestras oraciones!

 

6. Recortando las uñas/uñas del pie o enchufando/desenchufando algo

¡El amor y la paz del Señor pueda estar siempre con aquellos que tratan de practicar la vida de las oraciones!

A menudo nos sentimos apesadumbrados, sobre algo que hicimos o no hicimos. Igual, somos olvidadizos en muchas ocasiones, y perdemos muchas oportunidades, inclusive después de que hemos decidido practicar la dedicación de convertir nuestras vidas en las oraciones; y luego nos sentimos arrepentidos. Sin embargo, Nuestro Señor, no es limitado en nuestra dimensión del tiempo; Su presencia trasciende el tiempo y el espacio. Quiere decir que el ofrecimiento de cualquier momento en el pasado, tiene el mismo efecto. Apenas, no sólo se queje, sino que ofrezca los pesares siempre que vengan a su mente.

Recorte de uñas y uñas del pie

Podemos rezar que: "¡Señor! Estoy cortando lo que no estoy necesitando de mi cuerpo. Corta todo lo que no sea necesario de mi alma y de las almas de...(nombre de personas)." Las cosas superfluas como el orgullo, los celos, la envidia, la codicia, la pereza, el odio, el enojo,  la lujuria, etcétera.

Enchufando artefactos eléctricos

Deseando que el Señor y la Madre María conecten nuestras enfermas y heridas almas con el Sagrado Corazón de Jesús y el Inmaculado Corazón de María, podemos rezar: "Señor! Estoy enchufando éste artefacto. Deja que  nuestros corazones se pongan en contacto con Su Sagrado Corazón. Amen."

Desenchufando artefactos eléctricos

Podemos rezar que: "Señor, estoy desenchufando éstos artefactos ahora. Deja que nuestros corazones se desconecten de nuestros malos hábitos y pensamientos profundamente arraigados. Amen."

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