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Consagración: Parte 4/6: "Explicaciones" (2/2)

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작성자 najumaria 작성일12-11-16 14:12 조회1,880회 댓글0건

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7. Cuando pelamos frutas (o huevos, cebollas, ajo, etcétera.)

"Si vivimos, vivimos para el Señor; y si nos morimos, morimos por el Señor. Así que, ya sea que vivimos o nos morimos, pertenecemos al Señor" (romanos 14: 8).  Debido a que Jesús es el Señor de vivos y muertos, Julia ha llevado una vida consagrada al Señor, confesando: "Me puse a Su disposición, porque le pertenecemos, ya sea viva o muerta."

Es una verdad innegable, que cada uno de nosotros debe enfrentar el criterio divino después de nuestra muerte. Dios, nos pagará de acuerdo con nuestro trabajo sobre tierra. Debido a que Dios quiere que nosotros evitemos los pecados fuera del amor, no en el miedo del juicio, la Mamá María desea que todos nuestros corazones se queden encendidos de amor a Dios. El fuego del amor hacia el Señor se lleva todos los pecados, los males, y las tentaciones de pecar. Mamá María nos enseña, que se queda en las llamas del amor divino, debemos convertir nuestras vidas en las oraciones, desde el momento en que nos despertamos hasta la hora de acostarse. Mamá María estará satisfecha cuando cambiemos toda nuestra vida convirtiéndola en las oraciones. En el mismo contexto, Mamá María, una vez nos dijo: "Todos tienen defectos o fallas. Sin embargo, cuando ustedes se arrepiente y piden al Señor perdón, y renuevan su determinación de corregirlos a través del Sagrado Corazón, estaré encantado en ayudarlos, con mi Hijo Jesús."

Cuando pelamos frutas (o huevos, cebollas, ajo, etcétera.)

"¡Señor! Quiera sacar la cáscara o la suciedad que cubre nuestras almas, con el propósito que podamos hacernos más humildes y pequeñas almas. Amen."

Trabajemos mucho para estar de pie, más puros y más honestos ante el Señor, y nuestros hermanos y hermanas, reflexionando sobre el estado de nuestras vidas, día tras día. Cada uno de nosotros debe reflexionar sobre si nuestros corazones son consistentes con sus apariencias exteriores, o sólo están cubiertos de hipocresía y autoengaño.

No es fácil corregir el mal (todo lo que nos guarda de acercarnos al Señor y a la Bendita Madre) escondido profundamente en nuestros corazones, incluso después de que lo descubrimos y lo admitimos por la gracia del Señor. Especialmente, es imposible si no somos, ni siquiera conscientes del mal dentro de nuestros corazones. Debemos guardar que cada decepción y mentira se desvanecen ante el Señor, que es el Amor mismo, sólo como una neblina que aparece un momentito y entonces se esfuma antes del sol matutino; lo que está escondido será revelado. Hipocresía y autoengaño hacen serio daño a nuestras almas y a las almas de otros. Si rogamos que nuestro Señor que se lleve las impurezas de nuestras almas con su gracia, incluso cuando hagamos éstas triviales cosas, como pelar frutas, el Señor hará a nuestras almas más puras y más sinceras.

Tengamos fe y empecemos a practicarlo.

 

8. Cuando balamos las escaleras

El Señor dijo, "Crean firmemente, el sendero del amor con un espíritu humilde es la única manera en que ustedes deben caminar." Mamá María también dijo, "¿No deberíamos ser más humildes, tal como Jesús? Seamos más humildes pensando en Jesús en el Calvario, y caminemos hacia abajo del más alto lugar al más bajo. Quiero que todos ustedes recorran el camino de la perfección conmigo, a través de la pobreza, la humildad, la obediencia, y la pureza."

Debemos hacernos almas pequeñas, que sirvan a otros, en lugar de ser servidas; y poner en práctica los requerimientos del Señor y de Mamá María en nuestras vidas.

Cuando caminamos hacia abajo

(Meditar que el Señor llegó a este mundo no para ser servido, sino para servir.)

"¡Señor! Ayúdanos a imitarte y bájanos a nosotros mismos hasta el final. Amen."

Mientras bajamos, caminando un peldaño tras otro, meditemos sobre Jesús, que se bajó a sí mismo, y recemos por un alma, por cada paso que hacemos.

Las personas en esta vida terrenal están deseosos de conseguir puestos más altos, prestigio, y honor, y están listos para usar cualquier medio para ese propósito. Sin embargo, nosotros, que nos damos cuenta, que sólo estamos pasando por este mundo como peregrinos, no debemos malgastar el momento de gracia dada a nosotros sobre cosas temporales.

Algunas personas reciben los supuestos "Gracias especiales" que permiten que ellos hagan algo imposible por la habilidad humana. Y con todo, a menudo también vemos algunos de ellos aspirar a recibir admiración o el trato especial de otros para tales "Gracias". ¡Que lástima! Sin embargo, el gran trabajo que hacemos para el Señor y Mamá María, debemos atribuirlo únicamente al Señor, y agradecer al Señor y a Mamá María, porque es a través de Ellos que recibimos tales gracias. ¿Si aceptamos el honor, que no es nuestro, qué premio esperaríamos en el próximo mundo? Ya lo habríamos recibido en este mundo. Si dirigimos el amor de las personas a nosotros mismos, cuando debe ser dirigido al Señor, las gracias, que son bendiciones en primer lugar, pueden convertirse en desgracias para nuestras almas.

Cuando Juan el Bautista fue preguntado quién era, él respondió, "Soy una voz que clama en el  desierto, preparad el camino para el Señor, allanen sus senderos." Jesús dijo, "Entre aquellos provenientes de las mujeres, no hay nadie más grande que Juan; pero inclusive el menor en el Reino de Dios es más grande que él." Mamá María dijo, "Como la puerta del Cielo es tan pequeña, solamente las pequeñas almas pueden entrar a través de ella."

Todos estamos llamados a seguir rebajándonos, convirtiendo toda nuestra vida en las oraciones, tal que podamos disfrutar de la felicidad eterna en Cielo.

 

9. Cuando mezclamos arroz con verduras surtidas y hacemos guarniciones con condimentos

Cuando Jesús rezó en Getsemaní, antes de Su Pasión y Muerte para la salvación de la humanidad, sufría agonía hasta el punto que su sudor era como gotas de sangre cayendo sobre el suelo. A pesar de estar con tremenda angustia, no rezó por sí mismo, sino para sus discípulos, las personas confiaran en Sus discípulos, y a todas las personas en el mundo. Especialmente, rezó seriamente por todas las personas del mundo, sean uno, justo como Él y Dios Padre son uno. A pesar de Su seria oración, sin embargo, las personas continúan siendo divididas por celos, difamación, y críticas, haciendo sufrir a Jesús otra vez la agonía de muerte, de Getsemaní.

Por lo tanto, Mamá María guarda preguntar, "Sean uno como el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son Uno. El fracaso de lograr la unión entre ustedes mismos, causará más derramamiento de mis ojos y severos dolores a mi Corazón." Como los mensajes del Señor y la Mamá María nos enseña, nosotros, los niños de la Luz, debemos suturar el Corazón herido de Nuestro Señor por comprensión y perdonándonos unos a otros en Amor.

Cuando mezclamos arroz con verduras surtidas, y hacemos guarniciones con condimentos

Por los hermanos y las hermanas que están divididos y separados entre sí, déjanos rezar, "¡Señor! Como los ingredientes que estamos poniendo armonizan, ayúdanos a ver solamente el lado brillante, y has, para los puntos débiles en otros, tal que podamos ser uno en la Santísima Trinidad. Amen." O, "¡Señor! Como los condimentos que estamos haciendo se vuelven uno con la comida, ayúdanos a estar unidos entre nosotros, y deja a aquellos que coman la comida con el condimento que hicimos con amor, renazcan en el Amor. También espero que, en el Sagrado Corazón de Jesús y de la Mamá María, seamos disueltos en un gran amor. Amen."

También debemos reflejar sobre nosotros mismos, si nosotros mismos estamos dejando de estar unidos en nuestra familia y comunidades, con nuestros corazones cerrados, como el agua y el aceite, que no se pueden mezclar.  ¿Qué contentos estarán los demonios de la desunión, si nosotros, siendo cristianos, estamos divididos en medio de las feroces luchas espirituales?

Déjanos estar unidos en el Sagrado Corazón de Jesús y en el Inmaculado Corazón de Mamá María, convirtiendo cada momento de nuestras vidas en una oración.    

 

10. Cuando estamos siendo criticados y humillados

El Señor y Mamá María dan la luz y piedad de Sus Corazones, sobre todos los que hacen esfuerzos de convertir sus vidas en las oraciones. Los guían a la vida de la Resurrección y la victoria en el último día.

Confucio elogió a uno de sus discípulos que se habían muerto joven, una vez. Dijo, "Era un hombre sin cólera." Efectivamente, a Confucio, una persona virtuosa es quien mantiene su paz interior y se queda prudente sin tener en cuenta las severas críticas o falsas acusaciones de otros.

Sí, nuestro fuerte ego, no permitirá que nosotros tomemos ante críticas o juzgamientos del otro, como una oportunidad para la propia introspección para santificarnos. Más bien, nos llena de furia y cólera a menudo, y nos dice que debemos devolverla cuando la recibimos.

Nosotros, los niños de la humilde Mamá María, sin embargo, sabemos la verdad, que todo es causado "Dentro de nosotros mismos". Recordamos el mensaje de Mamá María, "Recen fuertemente para estar unidos unos a otros. Haga reparaciones y sacrificios. No permitan que la cólera los agobie, y recuerden las palabras de Jesús dadas en la Cruz: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen." Si dejamos nuestros egos, y consagramos cada momento de nuestras vidas al Señor, meditando sobre los insultos y las falsas acusaciones que Jesús tuvo que sufrir, será del mismo valor como el martirio a Nuestro Señor, a causa de los sacrificios y reparaciones que requiere.

Siempre que estemos confrontados con esta situación, debemos recordar que Nuestro Señor pagó el juicio y la humillación con Su constante amor, convirtiendo el mal en el bien.

Cuando seamos criticados cruelmente o abusados

No deberíamos unirnos al mal, respondiendo de la misma manera, pero haciendo la señal de la Cruz sobre nuestros labios, pediremos a Nuestro Señor que nos dé el poder de perdonar y quererlos. "¡Señor! Perdónelos y tenga piedad de ellos. Amen."

Cuando seamos culpados falsamente y criticados

Jesús dijo, "Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen" para aquellos que Lo crucificaron. Recemos también: "¡Señor! No saben que lo que están haciendo es pecado. Tenga piedad de ellos y perdónalos. Amen."

 

11. Cuando un error es hablado (el ayuno espiritual)

¡El amor, la paz, y el gozo del Señor sea con aquellos que hacen un esfuerzo ininterrumpido de convertir sus vidas en las oraciones!

En todas sus apariciones auténticas alrededor del mundo, Mamá María guarda enfatizar la importancia de la oración, el sacrificio, y la reparación.

Es verdad que muchos hermanos y hermanas en la Iglesia ofrecen mucha oración, sacrificio, y reparación, en respuesta al deseo de la Madre. Efectivamente, las oraciones, sacrificios, y las reparaciones son de significativa importancia. Pero ellos solos, no son suficientes para complacer a Nuestro Señor. Mamá María dice,   "El amor y la sinceridad, en vez de flores y apariencias, me hacen feliz." Y Dios dice, "No miro las cosas que el  hombre mira. El hombre mira las apariencias exteriores, pero Yo miro el corazón." (1  Samuel 16:7) lo que nuestro Señor y la Madre María realmente quieren de nosotros evidente, no son los actos solamente de fe, sino bastante sinceridad y el ayuno espiritual. De allí está puesta la importancia de convertir cada momento de nuestras vidas en una oración.

Ayuno, sacrificio, y reparación sin ningún esfuerzo por volvernos libres de los pecados que residen en nosotros no son solamente vanos, sino también hipócritas, sin importar qué hermosos y sagrados puedan parecer. El ayuno verdadero para nuestras almas es volverse libres de todos los males, como los juzgamientos, la cólera, jurar, el odio, la vanidad, y el orgullo, y ofrecerlos a Nuestro Señor. Éste es el sacrificio verdadero y la reparación que purifica nuestras almas y nos protege de los peligros espirituales. Esto es el atajo a la santificación y a la perfección a la que Nuestro Señor y Mamá María quieren guiarnos.       

Una cosa que debemos recordar: cuando ya hemos hecho eso que debimos haber evitado, el Señor de Misericordia espera por nosotros para que reflexionemos y para arrepentirnos sobre nuestros pecados, haciendo confesión para un nuevo principio.

Cuando un error es hablado (también, cuando hemos juzgado y criticado a otros)

Recen: "¡Señor! Cometí un error verbal y me arrepiento. Perdóneme y bendígame. Amen." Hagan la señal de la Cruz sobre sus labios y ofrézcanse para su propia resurrección. Nuestro Señor consiguió la victoria después de la muerte sobre la Cruz. Nuestros pecados son nuestra muerte, y sobre nuestros pecados conseguiremos la victoria. Sin embargo, no olviden que ofreciendo nuestros pecados no sustituirán al sacramento de la Confesión.

 

12. Comiendo comidas sobrantes (meditar sobre las almas que están a punto de alejarse de Dios)

Aunque vivimos en un tiempo de avances científicos sin precedentes, y  riqueza material ahora numerosas personas están sufriendo y muriendo por enfermedades no identificadas o incurables, guerras, hambre, calamidades naturales, y otros desastres que ocurren en muchos lugares del mundo.  ¿Entre todas las personas que se mueren todos los días, cuántos estarían preparados para su muerte y están espiritualmente despiertos?

No sabemos el día, ni el tiempo cuando el Señor vendrá, tampoco la época cuando dejaremos este mundo. ¡Qué triste será si enfrentamos un final repentino, sin estar preparados y todavía absortos en las cosas de este mundo, todavía atados a ellos!  ¿Cómo podemos decir, ver y escuchar sobre muchos otros, que se mueren en desastres repentinos, inesperados, que estaremos protegidos de tales desgracias?

Ahora tendremos una oportunidad de pensar en las almas que se alejan de Dios, y cómo podemos rezar por ellos. Sugiero que usted haga de la siguiente manera, cuando ve comida que es derrochada pero todavía no está arruinada.

"¡Señor!  Estoy comiendo comidas sobrantes ahora, con la oración que usted acepta, y usa mi sacrificio para salvar las almas que han sido abandonadas y descuidadas. También, pido que usted alimente a aquellos que están física y espiritualmente hambrientos con la alimentación necesaria."

De esta manera, nuestro Señor cambiará nuestros pequeños sacrificios por las inmensurables gracias para esas malas almas.

Una historia de Julia, nos dice sobre cómo convirtamos cada momento de nuestras vidas en una oración, incluso cuando tiramos muchas cosas superfluas.

Un día, Julia estaba laboriosamente escribiendo algo sobre un pequeño papel. Alguien le preguntó por qué no usó un papel más grande, en lugar de tener problemas con el pequeño.

Respondió, "Para nosotros, éste es sólo un inútil y arrugado papel del cuál es problemático para escribir, pero quiero ofrecer ésta dificultad como un pequeño sacrificio para las almas que han estado descuidadas. Disponiendo este inútil trozo de papel, el trabajo no tiene el mismo significado, pero cuando convirtamos, incluso esta clase de acción trivial en oración, su trascendencia será más grande que las oraciones superficiales."

Esta historia nos hace recordar que demos, que en cada momento de nuestras vidas, el significado para nuestras almas. La gloria para Nuestro Señor y alabanzas a Mamá María. Amen.

¡Mis queridos hermanos y hermanas, que están practicando una vida de oraciones! El anterior es más que simplemente ahorrando materiales. Espero que todos nos hagamos consciente de la importancia y la grandeza de esta dedicación que podemos practicar para el amor de Nuestro Señor y vecinos, y trabajemos en él, en nuestras vidas cotidianas

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